Comunicación asertiva y empática.

Expresar a nuestra pareja nuestros sentimientos, inquietudes, proyectos, miedos, sin ponerse furios@, sino con un tono amable y conciliador…, para obtener un “feedback” por su parte. Si existe una buena comunicación es fácil resolver los problemas.

Tenemos dos orejas y una boca para algo.

Escuchar activamente a nuestra pareja cuando expresa lo que siente ayudara a crear lazos especiales de complicidad entre vosotros y a saber qué quiere, qué necesita o qué preocupa al otro.

El mapa no es el territorio

Antes de juzgar una situación, por muy grave o absurda que parezca, intentar poneros en el lugar del otro, tratar de averiguar qué siente, cómo piensa, por que se ha comportado así. Nadie tiene nunca la razón absoluta y siempre hay muchas versiones para la misma historia.
Poneros en los zapatos del otro y buscar la flexibilidad unirá enormemente la pareja.

Confianza como base en la pareja

Una relación sin confianza mutua no va a ninguna parte. Agobiar a nuestra pareja con nuestros miedos o inseguridades la apartará de nosotros. La falta de confianza enrarece las relaciones y hace difícil la convivencia.
Debes ser tolerante con tu pareja siempre que su comportamiento o actitud sea honesta o no te haga daño física o emocionalmente. La postura más generosa y beneficiosa para la relación es apoyar a la pareja de un modo constructivo en su desarrollo individual.

Cada uno necesita su espacio personal

Es muy importante entender que aunque seáis pareja seguís siendo personas independientes, con una personalidad y una vida propia. Ninguno debe vivir a la sombra del otro. Complementaros y apoyaros, pero seguir vuestro desarrollo personal.
Es fundamental que tengáis vida social, no solo de forma individual sino como pareja. Salir,  divertiros juntos, y por separado, os hará sentir bien y le dará una pizca de emoción a vuestra vida de pareja.

El sexo y la pasión

Es fundamental que ambos disfrutéis con las relaciones sexuales y toméis la iniciativa a la hora de mantener relaciones. El sexo, como el cariño, también hay que cuidarlo, no volverse cómodos con el paso del tiempo.
El cansancio, el estrés, la rutina y las preocupaciones merman la vida sexual de muchas parejas. Cuando el deseo ha desaparecido hay que buscarlo y fomentarlo, mantener una vida sexual activa es un trabajo y una cuestión de los dos.

El amor y el afecto

Tan importante es que nuestra pareja nos diga que nos quiere, como poder decirlo nosotros. El amor se trabaja diariamente con detalles, con palabras, con caricias, con actos, con generosidad y con afecto. Es muy importante tener siempre una actitud cariñosa hacia nuestra pareja y hacerle demostraciones de cariño.

La terapia de pareja propuesta va más allá de una terapia convencional, se podría denominar: Coaching para Parejas que quieren luchar por su Proyecto de Vida.

Lo primero que se hace es resolver los conflictos para sanear cualquier problema existente. Se resuelven con técnicas que han demostrado su eficacia, eficiencia y brevedad en conseguir resultados deseados tanto en el ámbito familiar, empresarial como político.
Una vez resuelta la crisis, se trabajan recursos de comunicación basadas en la asertividad y la empatía. 
Se eliminan posibles bloqueos emocionales, psicológicos, sexuales en cada miembro de la pareja.
 Se sustituyen miedos, inseguridades, rencores y creencias limitantes por recursos potenciadores como la autoestima y la seguridad.
Se reconcilia la pareja y la refuerza incorporando modelos de amar basados en la confianza, la serenidad, la complicidad, la seducción, la pasión, la generosidad, el humor y un largo etc…

Pero la terapia no finaliza así. Existe un real compromiso del terapeuta hacia sus pacientes y por ello hay una sesión gratuita trimestral durante un año para chequear la evolución y el bienestar de la pareja.
Puedes contactar conmigo por email hola@lucgantois.com
Por teléfono llamando al 610 282 844